Los métodos habituales para medir la isoterma de adsorción son el volumétrico, el gravimétrico, el de adsorción por impulsos y el dinámico. El método volumétrico se utiliza principalmente para medir el área superficial y la porosidad.
El instrumento para el método volumétrico se compone de sensores de presión, válvulas y un sistema de vacío, tal y como se muestra en la siguiente figura. El volumen interno se calibra antes de realizar la medición. La cantidad de adsorción se calcula restando el número de moléculas residuales en el equilibrio de adsorción al número de moléculas introducidas mediante la ecuación de los gases ideales.
El método volumétrico tiene la ventaja de dividir el instrumento solamente para el pretratamiento de la muestra, para así obtener una medición de alto rendimiento del área superficial y la porosidad. No obstante, la desventaja del método volumétrico es que no se comporta como un gas ideal a alta densidad y con transpiración térmica en mediciones a baja presión.